UN SORPRENDENTE VIAJE QUE LLEGÓ A LAS PUERTAS DE LA MADUREZ, LLENANDO DE NUEVAS SENSACIONES MI VIDA.

martes, 5 de julio de 2016

Pies que son huellas en la arena





Mis pies caminan por la arena mojada silenciosos. Tan llenos de agua que la piel se arruga para aferrarse con más fuerza al tiempo. Tan limpios que afloran auténticos, sin escondites ajenos.

Van dejando verdades no descubiertas. Buscando lo que no se pasa con los días.  A veces saltan entre el rompiente de las olas. Aunque me gusta sentir como el agua los acaricia entre espumas pespunteadas de granos de arena. Mmm!… sentirlos tan frescos me regresa a risas en el mar y cubos de húmeda arena con la que construir las fantasías de un niño que soñaba en ser caballero de un castillo desde el que proteger a su amada.

Peregrinos en la mañana, me conducen hasta la placidez de un mar que se refleja en mis despiertos ojos. Es el color de la manzana caramelizada, el color de la dulzura en los labios y el regusto en la boca. Unas gotas saladas me salpican desde una ola. Despiertan otros sabores en mi. Dulces y salados, como el cuerpo de una mujer y el abrazo de un hombre mezclados en el paladar por mi excitada lengua.

Parados sobre la arena, mis pies siguen construyendo castillos donde amar en libertad. Castillos sin torres ni almenas, sin pasadizos ni puentes levadizos, sin mazmorras ni cadenas. No olvides que en la mojada playa, habitan castillos construidos con mis huellas sobre la arena para que si un día llegas encuentres entre sus muros al caballero de fornida figura y enhiesta lanza que nutría mis sueños de la infancia.







2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Hola amigo, si deseáis hablar en privado conmigo, podéis hacerlo al correo electrónico apoteosi248@gmail.com. Estamos para ayudarnos. Y si quieres que elimine definitivamente el mensaje me lo haces saber por allí. Un abrazo.

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