UN SORPRENDENTE VIAJE QUE LLEGÓ A LAS PUERTAS DE LA MADUREZ, LLENANDO DE NUEVAS SENSACIONES MI VIDA.

jueves, 9 de junio de 2016

La primera fotografía de este viaje

Me ha invadido un deje de nostalgia. Organizando carpetas en el ordenador, computadora como le llaman mis amigos de América, he encontrado esta fotografía con mucho significado para mí. Fue la primera foto que puse en mi perfil del blog para significar este viaje que tiene mucho de olor y sabor a Mar.



No podía subir una fotografía mía porque es una promesa que le hice a mi mujer. Así que al descubrir en las redes esta fotografía, me cautivo con su mensaje. Es una posición que he habituado veces y veces. Sentarme desnudo a la orilla del mar donde las olas se funden con la arena. La mirada entreabierta hacia el horizonte de agua, los brazos arropando las piernas. Reposado, quieto, conquistando el mundo desde mis pensamientos.

Así le hablaba, le hablo, a mi amigo el Mar. Todo comenzó cuando descubrí mis sentimientos ocultos, mis deseos de abrazar a un hombre y, no podía contárselo a nadie. Junto a sus márgenes me sentía libre. Libre para hablar, libre para reír, libre para soñar. El escuchaba pacientemente, como solo lo saben hacer los mejores amigos. Sin prisas, con comprensión. Aunque no siempre me daba la razón.  A veces discutíamos y me salpicaba con sus gotas de agua en la cara, como si quisiera que despertase a la conciencia. En cambio en otras ocasiones me consolaba acariciándome en cosquilleos con su blanca espuma.

A su lado aprendí sobre el destino de los hombres. Aprendí a no juzgar. Nuestra situación es complicada y cada uno la vive lo mejor que sabe o puede. Unas veces el miedo nos invade hasta dejarnos como unos despojos en medio del campo. En ocasiones nos sentimos exultantes ante un posible compañero, como anuncio de que otro cuerpo complacerá nuestras ganas. A momentos tan solo nos movemos por el mundo con la turbia conciencia, exhalado el aliento un día y otro, vacíos de vida, colmados de sexo. En otros periodos vivimos en el ámbito familiar quedando el deseo en un mero recuerdo. En este viaje he aprendido a comprender, a entender, a discernir.


Esta fotografía me acompañó durante más de dos años. En ese tiempo, algunos preguntaban si era yo. La contestación siempre era la misma, no, no lo soy. Hasta que un día, por esa misma comprensión de la que hemos hablado más arriba, evitando confusiones no deseadas, la cambie por la que hay en estos momentos. Creo que solo con mirar, sin detenerse en demasía, se percibe de que no se trata de un hombre en la cincuentena. Cierto que no se le ve el rostro, pero al menos a mi me parece un hombre mucho más joven. Ante la confusión, mejor cambiarla, por no crear vanas expectativas, o simplemente que alguien se sintiese engañado. No es mi deseo, pues todo lo que comparto con vosotros es auténtico. ¡Soy yo!.





Ahora como foto de perfil me acompaña la de un hombre sin rostro caminando por la arena de una playa sin nombre con la energía del sol y una mochila al hombro en la que guardar las vivencias de unos sentimientos. Una fotografía en la que nos podemos sentir identificados todos. Cada uno en su camino, y todos en el mismo.


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Las fotografías proceden de Internet, y no se cita al autor por no indicarse en el lugar de origen su autoría y procedencia. En caso de incumplimiento involuntario de algún derecho se retirará inmediatamente









4 comentarios:

  1. Esa primera fotografía es la que siempre asocio a este espacio y la que me viene a la cabeza cuando pienso en ti, igual por eso yo la tengo cierto cariño y la echo un poco de menos, porque aún siendo la nueva muy apropiada y menos proclive a confusiones, me parece "menos tú" que esa primera del hombre anónimo desnudo y sentado frente al mar, solo con sus dudas, sus sentimientos y sus afectos.
    Pero todo es acostumbrarse: esta nueva de alguien caminando en una dirección implica movimiento, lo cual siempre es bueno, y además va en pos del sol, ¿qué más quieres?
    ¡Cuanto tiempo de viaje ya!, ¿verdad amigo mío?
    ¡Un abrazo!

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    1. Como me conoces... es verdad lo que dices, tu le tienes cierto cariño, y yo también. Aunque mejor la actual para evitar confusiones innecesarias. El poder de la imagen.

      Sí!, ya son unos años. Ha habido de todo, pero todo tenía que pasar para llegar a este punto. Es lo que tiene vivir.

      Un abrazo amigo.

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  2. Me he encontrado por casualidad hoy con este blog y me ha cautivado. Me he sentido reflejado en tantos sentimientos y deseos que nunca he verbalizado. Gracias.

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    1. Bienvenido a este viaje Unknown. Agradezco tus palabras, y ya sabes, siempre podrás compartir conmigo las sensaciones que te cause este viaje de inquietudes, sentimientos y ganas.

      Un abrazo.

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