UN SORPRENDENTE VIAJE QUE LLEGÓ A LAS PUERTAS DE LA MADUREZ, LLENANDO DE NUEVAS SENSACIONES MI VIDA.

jueves, 5 de mayo de 2016

Reflexiones sobre este viaje que escribo



Me siento ante el escritorio desnudo de cuerpo y mente mientras reflexiono sobre este viaje que escribo. Vienen hechos, sitios y rostros que ya no existen en mi realidad del día. Son rostros de quienes hablaron conmigo, sitios derramados en goce y hechos imprescindibles para conocerme desde dentro. Nunca se olvida a quien se conoció desde la ilusión o el deseo, a quien se tendió desnudo junto a ti en un momento de la vida. Su piel, su olor, sus manos recorriéndote, su avidez de tenerte despojado de ropa quedan para siempre. Son esos momentos en los que las palabras son insuficientes y las risas no bastan. Secuencias que flotan por siempre en el aire de mi sentido.

Muchos me dicen si mis palabras están inspiradas en lo que he vivido. Siempre digo que no, solo habitan en mis fantasías tan llenas de deseos mundanos que hasta duelen. ¡Corrijo!, todo no, excepto la primera vez en aquella playa de mis sueños, el momento al que un buen amigo llama mi “pecado original”. También lo que cuento de esos sensacionales masajes a los que no he renunciado porque transmiten sensaciones encerradas en mi arrobada piel, o mis visitas al amigo Mar. Ahora que pienso, en realidad todo es real, pues es lo que habita en mi mente, incluso las fantasías en las que el sexo entreteje pasiones encontradas.

Se que algunos se han decepcionado al saberlo y han pedido que escriba sobre mis vivencias, de mis amigos, pero no puedo ni debo hacerlo porque sería escribir sin ellos, de lo que no me pertenece al ser participado desde el secreto más absoluto. Un tiempo al que no añoro pero que fue muy grato al compartirlo con gente sensacional. No han sido muchos, solo los que tenían que ser. Con ellos he aprendido tanto que ahora puedo decir, no, sin romperme. En ellos busque respuestas a lo que me pasaba. Las encontré. Supe que todas las parejas tienen tiempos de distanciamiento, como los que tuve. Y de reencuentro si no se actúa con prisas. Ahora vuelve a ser como antes. Hoy me abandono al amor de mi mujer sin abrazos de hombre.

El viaje sigue en el silencio de la palabra escrita, sereno, tranquilo, sin quebrantar mis deliciosos sueños.

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2 comentarios:

  1. Aunque no hables de "experiencia reales" hablas de lo que tú experimentas en tu interior y todo lo que pasa ahí dentro no deja de ser verdad, ¿no? Además debo añadir que de hecho, para quienes te queremos un poco de esta extraña manera, son mucho más interesantes tus inquietudes y tus sentimientos que todo lo demás, así que por mi parte puedes seguir como lo estás haciendo, que lo haces muy bien.
    Un abrazo.

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    1. Razón sobrada tienes. No cuento historias o sentimientos de otros. Es mi viaje interior, también el que exteriorizo hablando con compañeros de viaje de todo aquello que nos inquieta, nos hace gozar. Momentos interiores que compartimos muchos y que no todos pueden exteriorizar. Saber que no estás solo es muy importante para no caer en el camino.

      Un abrazo amigo.

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