UN SORPRENDENTE VIAJE QUE LLEGÓ A LAS PUERTAS DE LA MADUREZ, LLENANDO DE NUEVAS SENSACIONES MI VIDA.

jueves, 29 de mayo de 2014

En el mundo al revés




Hay días en que uno cree vivir en el mundo al revés. Son esos días en que te sientes extraño por sentir como sientes, por ser ese hombre plenamente sexual. Esos días en los que miras a tu pareja y te juzgas como un hombre abominable, ruin, sin sentimientos. Esos días en los que vuelves a preguntarte ¿porqué a mí?

Son esos días en los que repasas los días, las horas, los felices minutos y segundos al lado de tu esposa, con tu familia, con tus amigos y una lágrima escapa por tus ojos. Y vuelves a preguntarte ¿porqué a mí?

Son esos días en que valoras todo lo que tienes, y piensas que deberías ser honesto y hablar con la boca llena de lo que sientes. En un segundo caes en la desesperación y, por valorar lo que tienes, mejor hundirte en el silencio de la desesperación. Y vuelves a preguntarte ¿porqué a mí?

Son esos días en los que una educación guiada por intereses humanos te abre en canal para gritarte bien fuerte que eres egoísta y avaricioso si piensas que vas a vivir en plenitud siendo como eres. Y vuelves a preguntarte ¿porqué a mí?

Son esos días en los que te miras al espejo y tan solo ves una carne que busca cumplirse en más carne. Regocijarse, colmarse con la carne de otro hasta llenarse con su aliento. Tanto, que te das asco a ti mismo. Y vuelves a preguntarte ¿porqué a mí?

Hay días en que uno cree vivir en el mundo al revés. Son esos días en los que saltas de gozo, te sientes feliz, te miras al espejo y te quieres por ser como eres. Y vuelves a preguntarte ¿porqué a mí?

Son esos días en los que el amor de tu mujer te llena tanto que compartes tu esencia de hombre abrazando a otro hombre. Y vuelves a preguntarte ¿porqué a mí?

Son esos días en los que aceptas y bendices tu plenitud de hombre cuando te llega la sonrisa del amigo, una palabra de interés o el agrado de su mirada. Y vuelves a preguntarte ¿porqué a mí?

Son esos días en los que reconoces que habita en ti la sexualidad más sagrada, la que se vive sin ataduras, solo con tus inquietudes y ganas. Y vuelves a preguntarte ¿porqué a mí?

Son esos días en los que te basta con tener la certeza de que te acompañan en el camino buenos y sinceros amigos, cómplices de tanta complacencia en lo intimo. Y vuelves a preguntarte ¿porqué a mí?

En realidad, en unos y otros días, constantemente, vivimos en el mundo al revés, pues no es el mundo que se adecuá a la forma en el que lo enderezan la mayoría de los mortales. Aunque yo creo con firmeza que los que viven en el mundo al revés son los otros al querer imponer sus retorcidos y malolientes pensamientos a todos aquellos que nos sentimos libres por ser como somos.


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8 comentarios:

  1. Es muy complicado.
    Siendo como es tan importante el sentimiento que tienes por tu pareja, es inevitable que dar salida a "esa otra parte" de tu sexualidad lo entiendas como un engaño o una traición a su amor y a su confianza. Por mucho que el mundo alrededor tuyo se te ponga del derecho o del revés según tu punto de vista, en última instancia eres solamente tú quien tiene que encontrar la forma de llevar y entender esa situación de la mejor manera posible, esa en la que te sientas bien contigo mismo y con tu manera de hacer las cosas.

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    1. Comparto totalmente lo que me dices, falta encontrar la forma de equilibrar mi mente. Afortunadamente cada vez son menos largos los periodos de desasosiego, pienso que es porque me voy aceptando. Pero, están ahí, pugnan por salir, y cuando lo hacen duele.

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  2. No es un "¿por qué a mí?", sino un "¿por qué no me di cuenta antes?", creo yo. Pero bueno, no hay que lamentarse por eso, tienes una mujer a la que quieres y eso es lo más importante.

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    1. Puede que tengas razón, es verdad que lamentándose no se consigue nada. Bueno, si!, se consigue una perdida de tiempo y sensaciones terrible. Estoy en ello, y se que lo voy a conseguir.

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  3. Quizá muchas veces nos dejamos llevar por lo que se supone o está aceptado que debamos hacer más que en cómo queremos vivir nuestras vidas, ahí ya depende de la fuerza de cada uno para poder compaginar deseos y sentimientos, sin que estos sean incompatibles entre sí. Buen descubrimiento tu blog. Un saludo.

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    1. Bienvenido a este viaje. Agradezco tus palabras y que te haya agradado descubrir este mundo de sensaciones compartidas. Las fuerzas a veces son débiles cuando se les unen otros problemillas como el trabajo y el sufrimiento por amigos que creías, pues la vida te demuestra que no todos los que dicen serlo lo son. Me alegra encontrarte.

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  4. Me encanta tu blog ,por fin encuentro gente con la misma problemática mía.Estoy leyendo tus entradas poco a poco y me identifico con muchas cosas.gracias.

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    1. Gracias amigo. Aunque te sientas solo, ya ves que no lo estás, que somos muchos en este viaje. Si quieres compartirlo con nosotros estamos a tu lado.

      Un abrazo.

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