UN SORPRENDENTE VIAJE QUE LLEGÓ A LAS PUERTAS DE LA MADUREZ, LLENANDO DE NUEVAS SENSACIONES MI VIDA.

viernes, 7 de marzo de 2014

Pasión erótica por los pies


Poco atendemos a nuestros pies, o al menos la inmensa mayoría. Para muchos, los pies son ese saliente que esta al final de la pierna que llevan el peso del cuerpo y permiten la locomoción, osease, caminar, movernos.  Quien piense así se pierde una de las partes de nuestro cuerpo que más placer pueda darnos.



Muchos masajistas conocen hoy en día la reflexología podal y la aplican en sus tratamientos. En la planta del pie se encuentran reflejados todos nuestros órganos, y a través de presiones se pueden corregir ciertas patías.

Hace unos años acudí a una sesión de reflexología. Fue dura, porque tenía algunos órganos débiles y las presiones para corregirlos fueron dolorosas. Pero una vez finalizada la sesión, el masajista me dio un masaje en los pies que me produjo una buena erección, que de no concluir seguro que hubiese llegado al orgasmo. Fue sublime. Lo recuerdo y me excito.

Desde aquel día procuré prestarles más atención. Hasta entonces les había dado unos mínimos cuidados con piedra pómez y siempre una buena higiene. Pero desde entonces los nutro con cremas, exfoliándolos, masajeándolos y manteniéndolos limpios y bien cuidados. También aprendí sobre el culto a la podofilia, según el diccionario: pasión erótica o excitación sexual por los pies.

Sean Connery y Claudine Auger en Operación Trueno.
Foto: Everett Collection

Son muchas las películas en las que podemos apreciar y admirar la pasión por los pies. Recuerdo perfectamente la sutileza y elegancia con la que Sean Connery adora el pie de Claudine Auger en la película Operación Trueno. Tarantino es un director de cine que cuida escenas en las que el pie se convierte en protagonista. Dicen que Elvis adoraba los pies femeninos, y así podíamos enumerar a un gran numero de escritores, actores, cantantes, pintores …

No hay que obviar que hay hombres y mujeres que se dedican profesionalmente a ello, dejando que sus pies sean objeto de veneración por desconocidos. Quizás sea otra forma de prostitución, pero en estas ocasiones no existe contacto sexual de otro tipo.

Unos pies pueden ser tan atractivos, morbosos y excitantes como otra parte de nosotros. Lo he comprobado en varias ocasiones. Que te coman los dedos uno por uno, que laman el empeine con una lengua juguetona, que bajen hasta el dedo gordo y que lo aprisionen entre los labios como si fuera el pene, con movimientos de penetración, es algo inigualable. Primero uno, después el otro, mmmm….. sensacional, o al menos para mí.

Si tenéis oportunidad de que alguien adore vuestros pies o de que vosotros seáis los adoradores de unos hermosos pies, no lo desaprovechéis. Sin duda, descubriréis una nueva fuente de placer.


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Las fotografías proceden de Internet, y no se cita al autor por no indicarse en el lugar de origen su autoría y procedencia.

4 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Jajajajaja! Simplemente intento vivir con pasión, pero eso si, con los limites que yo mismo me impongo. Uno ya tiene recorrido en la vida y alguna que otra amiga de juventud con las que compartí muy buenos momentos.

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  2. Yo que soy alto tengo los pies grandes y me da como muchísima vergüenza que en momentos de intimidad la atención recaiga sobre ellos...no sé si me estaré perdiendo algo pero siempre trato de sacarlos del centro de la escena cuando la cosa se pone tórrida, jajaja.
    Si hubiese nacido japonesa igual pensaba distinto...

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    1. Los míos no son pequeños, jejejeje y seguro que los tuyos son más hermosos que los de las Geisas que sufren apretadas vendas para que no crezcan, sufriendo malformación en muchas ocasiones. Algún día deberías desnudar tus pies y dejarte seducir por ellos.

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