UN SORPRENDENTE VIAJE QUE LLEGÓ A LAS PUERTAS DE LA MADUREZ, LLENANDO DE NUEVAS SENSACIONES MI VIDA.

lunes, 20 de enero de 2014

El placer de la alegría


Hoy me siento bien. La soledad se ha vuelto alegría de vivir. 

Hay días que cuesta digerir ciertas cuestiones, en los que parece que todo se traba, y el viernes fue un día de esos. Es una suerte teneros al lado. Os lo agradezco de corazón.

No penséis que soy un paranoico porque os aseguro que no es así. Vosotros sabéis que este nuestro mundo esta lleno de subidas y bajadas. Tocó bajada, y dolió hasta el miedo, porque es duro sentirse solo cuando se está rodeado de tanta gente querida.

Aquella tarde bramaba mi interior por abrir la boca para lanzar fuera lo que siento y no podía hacerlo al ser consciente de que haría un daño profundo a los que más quiero. Hasta llegue a sentir asco de mi mismo por amar a mi mujer y desear el abrazo de un hombre. Deseo que a su vez me hacía vomitar. En mi interior un susurro profundo quemaba mi piel, me decía que no la merecía, que era demasiada mujer para mí. Hasta sentí en mi piel sus hirientes bofetadas en las que se mofaba de mi hombría. Durante aquellos días desapareció el deseo por todo, incluida ella. Esa es la soledad que sentía, la que te hace no saber donde estás, la que te hace sentirte sucio y rastrero.


Pero la subida ha sido maravillosa. Ahora disfruto del placer de la alegría. De la alegría que siente uno cuando dice no, o cuando dice si. De la alegría de su propia elección. De la que realizamos sin ansiedad, sin deseos escarceados, sintiéndonos en plenitud con nosotros mismos. 

Amo y soy libre. Me siento amado y soy libre. Es un placer gozar de la sensación de vivir.

Una sonrisa inunda mi rostro. Gracias.

Sed felices.






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Las fotografías proceden de Internet, y no se cita al autor por no indicarse en el lugar de origen su autoría y procedencia.

8 comentarios:

  1. Está claro que hay días mejores que otros. Lo importante es que haya más días buenos que malos.

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    1. Doy gracias de que abundan muchisímooooo más los buenos y si son compartidos con todos vosotros aún mejor. Besos y abrazos.

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  2. Todas esas sensaciones son tan conocidas por mi que te entiendo perfectamente en todo, así que vivamos la vida, y pongamos siempre esa sonrisa. Un fuerte abrazo Germán, y besazos.

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    1. Se hace necesario ponerla Jon, pero tu sabes que en puntuales momentos se hace difícil. Y ante la flaqueza, llegáis vosotros como un vendaval de nuevas y renovadas energías. Lo que agradezco y atesoro. Besos y abrazos.

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  3. Esa soledad de la que hablas, la de estar rodeado de gente querida y sentirse solo porque hay una parte de ti que no puedes compartir con ellos, puede ser la peor que hay.
    Pero no sé...en la vida vamos tomando decisiones que queriendo o sin querer nos van moviendo hacia adelante y un buen día te despiertas y te encuentras con que has llegado a un punto en que no puedes dar marcha atrás sin echar por tierra tu vida y la de todos los que te rodean. El amor es complicado, y una de sus complicaciones es no ser unidireccional, y puede darse que ames a la mujer con quien has elegido compartir tu vida y a la vez sientas que puedes disfrutar también del abrazo de un hombre ...no te estoy descubriendo nada porque seguro que en esos momentos de soledad de los que hablas ya habrás dado mil y una vueltas a esa contradicción. La soledad puntualmente volverá y tendrás que volver a "abrazar" tus elecciones, ser feliz con la vida que has elegido pero también aceptar que eres así y que no hay nada de malo en ello ni razón para sentirse culpable. En la vida en general y en la sexualidad en particular no hay blancos ni negros, sino una maravillosa gama de grises ;)
    Todo eso son topicazos que ya sabes y que además hoy no te hacen ya falta, ¡qué bien!, pero recuérdalos cuando vuelva a asaltarte la oscuridad.
    Un abrazo.

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    1. Un-Ángel, tus palabras son acertadas y gratificantes. Intento cada día que mi vida no sea monocolor. Lo consigo casi siempre pero ese día lo sufrí tanto que decidí compartirlo con aquellos que me acompañáis de una u otra forma en mi viaje. Fue como un bálsamo reparador, porque a partir de ese momento fue curándose la herida, hasta llegar a inundarme la sonrisa de la alegría. Ello, junto a vuestras reconfortantes palabras me ayudaron en conseguir ahuyentar la oscuridad.

      Gracias por todo. Besos y abrazos.

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  4. Bufff, difícil buscar las palabras correctas y acertadas para esta cuestión. Todos vivimos estos momentos durante nuestra existencia alguna que otra vez. Estoy de acuerdo con un-angel. ¿será nuestro angel de la guarda? jeje

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    1. ¿Porqué no? Un ángel es el amigo en el que encontrar comprensión y ayuda, aquel que no juzga, ni rechaza. El que sabe que su sola presencia reconforta nuestra alma. Y nuestro amigo cumple con ello.

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