UN SORPRENDENTE VIAJE QUE LLEGÓ A LAS PUERTAS DE LA MADUREZ, LLENANDO DE NUEVAS SENSACIONES MI VIDA.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Me gusta ser varón

Me gusta ser varón. Me encanta comportarme como un hombre, vestir con pantalones, ponerme una americana o llevar en la muñeca solamente un reloj. Me encanta ir de cañas con mis amigos, seguir con una cena solo de hombres y acabar tomando copas hasta animar con nuestras risas la noche. Me encanta ir a peluquerías de hombres donde se habla de lo mundano mientras te afeitan y cortan el pelo.


Me gusta ser el que conduzca en casa cuando vamos juntos, hacer las tareas de bricolage y cargar con las cosas más pesadas. Me gusta abrazar a mi mujer, caminar cogidos de la mano compartiendo todos nuestros deseos. Me gusta compartir con ella mi vida, abrir mi memoria cargada de gratos recuerdos para arrullar con ellos nuestro esperanzador futuro.

Me fascina tener un pene al que mimar en momentos de soledad, coquetear con mis testículos y acariciar mi pecho hasta erizar el vello que lo cubre. Me fascina el aroma de una mujer, besar su piel, mordisquear unos turgentes pechos, recorrer con mi lengua su lóbulo hasta mecerse en sus suaves labios. Me fascina perderme en su sonrisa vertical y hundirme en sus humedades con pasión y ganas hasta que me moje de placer.


Me gusta ser varón, y que también me encante, fascine, seduzca, el abrazo de otro hombre. 


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Las fotografías proceden de Internet, y no se cita al autor  por no indicarse en el lugar de origen su autoría y procedencia

4 comentarios:

  1. Eso es... Sí, es precisamente eso: cuando no estoy enfadado conmigo mismo por ser lo que soy ni me desprecio por sentir como siento, canalizo esa euforia y soy capaz de ser un semental de campeonato en la cama con mi mujer porque me siento muy hombre, sin tener que renunciar a disfrutar también de la belleza que me ofrece igualmente el contemplar individuos de mi propio sexo y el placer privado que ello conlleva para mí. En esos momentos me considero afortunado pues encierro en el armario los prejucios que me impedirían disfrutar de otro varón (con lo que aprovecho lo mejor de los dos sexos que me ofrece la naturaleza), aunque nunca haya tenido una experiencia física con ningún hombre. ¿Por miedo a las consecuencias para mí y mi familia? ¿Vergüenza? ¿Falta de oportunidades? Aún no me he sincerado a corazón abierto conmigo para admitir una respuesta honesta. Pero sigo luchando. Buen fin de semana, Germán, amigo.

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  2. Precisamente eso es lo que debemos conseguir, ser complacientes con nosotros mismos y dejar el enfado bien lejos. Es la única forma de estar alegres, ser como uno es, porque somos los mejore.

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  3. Yo también estoy encantado de ser un hombre. Hay quien piensa que porque nos gusten otros hombres es porque nos sentimos mujeres en parte, y eso no es así.

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    1. Jajajaja, es difícil que nos entiendan cuando piensan que somos unos viciosos.

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