UN SORPRENDENTE VIAJE QUE LLEGÓ A LAS PUERTAS DE LA MADUREZ, LLENANDO DE NUEVAS SENSACIONES MI VIDA.

viernes, 20 de diciembre de 2013

¡Feliz Navidad!

No lo voy a negar. Me encanta la Navidad. ¡Si! soy de los que monta el belén en casa, y un árbol lleno de luces y adornos. De los que rescata adornos de su infancia llenos de ilusionadas miradas. De los que revive su niñez entre villancicos, panderetas y la llegada de los Reyes más Magos. De los que recuerda con una sonrisa cuando los regalos no eran los esperados, el marisco no estaba en la mesa porque no se podía comprar o el turrón no era de los mejores, pero eso si, todo estaba lleno del amor de mis padres i abuelos. Porque la Navidad es eso, una sonrisa en los labios, una palabra de afecto, el sentirse acompañado aunque solo sea unos segundos. Porque la Navidad es la esperanza en un futuro mejor.

El verdadero motivo de la Navidad, es la esperanza 

Ahora lo banalizamos todo, y creemos que la Navidad es el consumismo. El comprar y comprar y comer y comer cuanto más y más caro mejor -que tampoco es tan malo si se hace con moderación, pensad que miles de familias viven de ello-. Recordad antaño, cuando la Navidad era tan solo compartir, cuando se preparaba una sencilla comida aderezada con postres hechos en casa y una copa de vino, compartida con familiares, amigos o vecinos, porque lo importante era que nadie estuviese solo, que nadie se sintiese en soledad.

En mi casa la Navidad se vive con sencillez, sin estridencias, pero eso si, compartiendo nuestro tiempo con familiares y amigos, y proyectando nuestro futuro con riqueza y prosperidad, porque recordad que aquello que se proyecta es lo que se cosecha en el futuro. Así que ya sabes, comienza a sembrar estas Navidades, paz, amor, trabajo, salud, riqueza, deseos, ganas y no olvides de abonarlo todos los días del año, para que crezca robusto, generoso, bien arraigado.

Esta noche es el solsticio de invierno, así que podéis comenzar a trazar vuestro futuro escribiendo una carta con vuestros deseos y anhelos al Espíritu de la Navidad, pero eso si, que vuestro corazón este lleno de benevolencia. Hacedlo sobre las doce de la noche, encendiendo una vela blanca que dejareis encendida junto a vuestra carta hasta que se consuma. A la mañana siguiente guarda la carta en un lugar secreto, oculto de otras miradas, aunque no de la tuya. Léela de vez en cuando y proyecta con fuerza tus peticiones.

Se que muchos se sienten más solos estos días, que no tienen a nadie con el que compartir estos momentos o que la tristeza les embarga más profundamente ante la ausencia de un familiar o amigo, pero estoy seguro que si buscan, si piden ayuda, si comienzan a sembrar, encontraran una mano amiga con la que revivir la ilusión que nos mueve a vivir en armonía con nosotros mismos.

Sed muy felices. Encontrad la chispa en aquello que os hace vibrar.

A todos los viajeros que me acompañáis en este caminar os deseo desde lo más profundo del corazón una muy ¡Feliz Navidad!


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Las fotografías proceden de Internet, y no se cita al autor por no indicarse en el lugar de origen su autoría y procedencia.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Dudas, angustia, desasosiego… inquietudes, ganas, deseo


El viaje que emprendí hace ya cinco años sigue su curso. En estos meses era pausado, sin apenas ganas de caminar, pero estos días, sin saber como, se está tornando lleno de deseos y ganas.

En realidad, hace mucho tiempo que no comparto el camino con nadie. Llegó un día en el que decidí dejar los abrazos arrinconados en el fondo de la mochila viajera, creyendo que allí estaban seguros por mucho tiempo. Estaba harto de encuentros que no llevaban a cumplir con mis anhelos. No porque esos amigos no fuesen buenas gentes, gratos a mi mirada y a mi tiempo, sino porque estaban llenos de mis miedos y ansiedades. Era yo el que no se encontraba y me dolía hacerles daño.

Era tanta mi fuerza interior en contra que hablaba y hablaba y no se llegaba a ningún punto de encuentro. En el último momento las circunstancias se interponían en medio del sincero abrazo de dos amigos que sentían la necesidad de estar juntos. Al principio no comprendía el porque, más tarde deduje la realidad.

En el fondo me daba miedo quedar ante la ausencia de un sitio seguro, el miedo a ser reconocido junto al amigo, la inseguridad que me causaba con quien compartía mi amigo otros abrazos ante el temor de una enfermedad o que ese amigo había llegado a sentir por mi algo más que un simple deseo.

Me habían advertido que este lado nunca se puede apartar de nosotros, que siempre está ahí, que lo podemos domar, atar o encerrar, pero que tarde o temprano vuelve a volar en libertad.

¿Que hacer ahora? ¿Luchar por seguir como estoy o dejarse llevar por las sensaciones del abrazo de un hombre?

Dudas, angustia, desasosiego… inquietudes, ganas, deseo.

Foto: QUEMAS

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jueves, 5 de diciembre de 2013

Tony Duque se lo pone para ti

Hace unos días, el 1 de diciembre, se celebraba el día mundial contra el Sida. Un virus que todos debemos tener bien presente en su prevención. Por ello os dejo el cartel y este vídeo informativo que un amigo me ha hecho llegar sobre el uso del condón en las penetraciones anales, y porque no, para felaciones en las que no nos sintamos seguros. Está grabado por Stop Sida en colaboración con el actor de cine X, Toni Duque, y la productora de porno gay Jalifstudio.

De una forma sencilla y muy didáctica, el actor nos da unos consejos que van a ser muy útiles para más de uno. Por ejemplo, como acostumbrarse a su uso, o que lubricante utilizar, que todos no son adecuados.

Esta vez he mantenido el titulo del vídeo porque creo que queda bastante explicito, para que más.


Espero que os guste. A mi me pareció excelente.

martes, 3 de diciembre de 2013

Hoy quisiera abrazarte



Hoy necesito tu abrazo, sentir tu calor, que tu mirada traspase mis sentidos.




Hoy necesito que tus manos se deslicen por mi cuerpo buscando el placer escondido.




Hoy necesito de ti.



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lunes, 2 de diciembre de 2013

El primer beso de la mañana

Abrir los ojos cada mañana y saberte a mi lado es iluminar mi espacio. Una sonrisa recorre mi rostro buscando el tuyo donde dejar el primer beso de un maravilloso nuevo día.

Mi mano recorre tu cuerpo caliente, cosquilleando tu piel. Mis sentidos se llenan de energía y, tú, a mi lado, haces, como canta Pablo Alborán en una de sus canciones, que mi alma se despierte con tu luz. ¡Tú!, ¡y tú!, ¡y tú!, ¡y solamente tú!.


Si el día no lleva prisas, sabes que ese beso es de los que más alienta nuestro deseo. Entonces nuestros labios se apresan y nuestros cuerpos se pierden enredados entre las sabanas...  


Gozar contigo es lo que más deseo a cada instante, volcar mi mundo en tu piel, sentir caricias compartidas, recorrer tu naturaleza buscando las delicias que deja escapar tu aroma de mujer. Labios que se abren para dejar entrar la esencia de la vida. 


El aire se llena de placer y nuestros cuerpos estallan en miles de notas.

Abrazados reposamos en el lecho, brillantes las miradas, gozoso el aliento. Dejando que nuestros labios sellen el amor que inunda nuestras vidas.




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martes, 26 de noviembre de 2013

Enredar tu cuerpo con el mío



¡Sé lo que deseas!, enredar tu cuerpo con el mío, para que se confundan en uno solo.




¿Sabes? Ese es mi deseo también, quedar liado a ti y tú a mi. Que mi boca se mezcle con la tuya, que mis brazos se embrollen con los tuyos, que mi pecho rebulla con el tuyo, que mis piernas jueguen con las tuyas, que mi sexo se aquiete con el tuyo tras trastear enredados en nuestros cuerpos.

¡Sé lo que deseas!, enredar tu cuerpo con el mío en el refugio de una habitación, sin importar ventanas abiertas o el lugar escogido, solo para que juguemos juntos sin miedos, con ganas, al juego del deseo.
























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domingo, 24 de noviembre de 2013

El placer que me da tu boca


Anhelo el placer que me da tu boca. Sueño con el placer que me da tu boca. Suspiro por el placer que me da tu boca.

Es un sentir constante cuando tu boca desciende por mi pecho hasta jugar con mi virilidad de hombre ardiente.



Hasta que llega un momento que tu boca se vuelve glotona y la llenas con mi carne. Es entonces cuando tu mirada me desea, cuando tu boca me come hasta hacerme estremecer de placer.


Racing Stallion.com


Lamer tu glande hasta saciarme con su sabor, es llenarme de ti,



Es un gozar comer tus huevos, saborear tu polla. Es un gozar el saber a ti.




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sábado, 23 de noviembre de 2013

Un masaje inesperado

Siempre que puedo voy al masajista. Conozco algunos que son muy buenos profesionales, con sus manos ayudan a mi cuerpo a liberarse de cargas físicas como traumas o pinzamientos, pero también de cargas emocionales que nos llegan a través de energías estancadas.

Hace muy poco estaba en una ciudad española de viaje por un trabajo circunstancial. Desayunamos en una cafetería de estas que venden todo tipo de panes y dulces. Al ir a pagar, vi unas tarjetas al lado de la caja. Eran promocionales de varios negocios. Entre ellas había una de un gabinete de masajes en las que se veían unas manos masajeando la espalda de un paciente. Instintivamente cojí una y la guarde en el bolsillo.

A media mañana nos comunicaron que lo sentían mucho pero que hasta primera hora de la tarde no nos podían recibir. Mis dos compañeras propusieron aprovechar para ir de tiendas, pero no sé porqué no me apetecía mucho. Así que ellas se fueron por un lado y yo me quedé sentado en el paseo marítimo contemplando el mar y con la única compañía de una taza de café.

Sonó el móvil que llevaba en el bolsillo, al cogerlo cayo al suelo un papel que estaba junto a el. Mientras hablaba me agaché para recogerlo, observando que era la tarjeta del centro de masajes. Al finalizar la llamada, me vi con la tarjeta en una mano y en la otra el móvil. Sin pensarlo marque el número del teléfono. 

- Buenos días, es ahí el gabinete de Masajes Terapéuticos y Masoterapia.

- Buenos días, si señor, es aquí.

- Se que es muy precipitado, pero me preguntaba si me podían atender aún esta misma mañana, necesito un buen masaje.

- No se preocupe, pasa más de lo que cree, un momento por favor que lo compruebe. Señor, siento el tiempo de espera, el quiromasajista me comunica que podrá atenderle en media hora.

- ¡Fantástico! Puede informarme de que tipos de masajes realizan.

- Entre otros ofrecemos masoterapia, masaje deportivo, masaje anticelülítico, Reiki, reflexología, quiromaseje, masajes descontractuales, drenaje linfático, masajes con piedras calientes, ayurvédicos y relajantes. Aunque lo mejor será que le diga al masajista si tiene molestias localizadas y él indicará cual le va mejor.

- Si, creo que será lo más adecuado. Nos vemos ahora. 

No tardé en llegar al sitio ni más de cinco minutos. La clínica estaba situada en el bajo de un edificio del centro. Una enfermera me invitó a pasar a una sala de estar donde esperaban algunas señoras para entrar a los distintos gabinetes.

Pasados unos diez minutos, volvió la enfermera para acompañarme a una de las salas. Allí me recibió un masajista vestido de blanco que tendría unos cuarenta años, bastante majete y muy simpático, me hizo sentar y comenzó a preguntarme si tenía molestias y donde se localizaban. Con una clara composición del tipo de masaje que me tenía que dar, me invito a la camilla, pidiéndome que me denudase y colgase la ropa en un pequeño armario que estaba al lado.


Una vez en boxers me tumbe en la camilla boca abajo. Le pregunté si estaba bien así, y me contesto que en principio si, aunque lo mejor sería que me quitase la ropa interior para poder trabajar mejor ciertas partes del cuerpo. La petición me pareció de lo más normal, no era la primera vez que me lo pedían, más exactamente era el tercer masajista que me pedía quitarme la ropa interior, bueno en realidad el cuarto, porque el primero que lo hizo se llevo un no por respuesta al darme vergüenza. De ello habían pasado ya muchos años y unas cuantas playas nudistas de por medio. Como podéis imaginaros, me levante de la camilla, y me quite los boxer mientras le decía:

- Sin ningún problema, soy nudista. En la playa me ve mucha más gente, además no es el primer masaje que me dan así.

-  Perfecto. Quieres que te tape con una toalla o prefieres quedarte como estás?.

-   Como sea mejor para ti, a mi me es lo mismo.

-  Pues entonces sin toalla, que para mi es mucho mejor, pero si sientes frío o te molesta dímelo y te tapo.

Tumbado en la camilla, desnudo, esperaba con ganas sus manos sanadoras. En unos segundos, embadurnadas de aceite estaban transportándome a la gloria. Menudo homenaje me estaba dando aquel hombre. No dejaba ni un punto de mi piel sin liberarla del stres, hombros, espalda, nalgas, piernas, mmmm... En esos momentos me sentía plenamente feliz.



















Más de media hora en la que de vez en cuando hablamos de las bonanzas de las distintas técnicas de masajes, energías y filosofías orientales, me pide que de la vuelta. Lo hago con toda la naturalidad. Me tumbo totalmente y comienza el masaje por la parte frontal. Sus manos masajeaban mi cabeza, y entonces, acercando la suya hacia la mía, me dice:

- Estate relajado, no te preocupes de nada, olvídate de todo. Si notas otras sensaciones no hagas caso, es normal, le pasa a muchos hombres.

Asentí con la cabeza porque me sentía tan relajado que no tenía ni ganas de hablar, pero su voz tan calmada y cálida produjo el efecto que no deseaba. Mi pene comenzó a crecer hasta ponerse morcillón. ¡Que vergüenza!, que iba a pensar de mi este hombre!.

-   ¡Relájate!, no te preocupes, es lo más habitual.

¡Pero como iba a relajarme hablándome con voz tan tenue!. Lejos de relajarme, mi polla crecía hasta ponerse bien dura. Eso si, estaba tranquilo, porque el me había dicho que no pasaba nada, Lo que estuve a puntito de decirle que me tapara con la toalla para no molestarle, pero como no parecía importarle a mi tampoco.

El siguió con el masaje. Y mi polla seguía bien erecta. Dos minutos más tarde me estaba diciendo:

- Chavalote, el masaje ha terminado.

Ahora si que me había desconcertado. No era la hora, aún no había trabajado las piernas, el pecho y el abdomen y me echaba. Muy raro parecía. Así que le pregunte:

-   ¿No trabajas la parte delantera del cuerpo?

- ¡Hombre!, es lo que debía hacer, pero no querrás irte de aquí con un calentón tan grande.

-  Como me habías dicho que me relajase, lo he hecho, y por lo del calentón no te preocupes. Sigue con el masaje que tienes unas manos de las mejores.

-   Está bien, como quieras.

Ahora era mi pecho el que se perdía entre sus manos con suaves masajes. Volvía a sentirme en la gloria hasta que no habían pasado ni tres minutos cuando se para y me dice:

-   ¡Que no! ¡Que no puedo! Perdona, pero uno no es de piedra. Tienes una polla muy hermosa, grande y bonita y no puedo seguir dándote el masaje. ¡Y no es solo eso!, tienes un buen cuerpo, y no puedo seguir.

¿ Venga!, no me seas exagerado, si soy un tipo de lo más normalito. Tápame con la toalla y sigue.

- De lo más normalito dice. Un cachas no eres, pero a mi me molan más así.

Dirigió sus pasos hacía la estantería donde se guardaban las toallas, pero paso de largo y al llegar a la puerta dio la vuelta a la llave y me dijo:

    -  Estoy loco por lo que voy a hacer, no te creas que esto es lo habitual, solo me ha pasado un par de veces. Pero me has puesto cardíaco, y sino mírame el pantalón. Es lo que quieres, ¿no?, pues lo vas a tener.

¡Joder! No sabia a lo que se refería y era verdad, no me había percatado de su erección. Para entonces sus manos asían mi polla dándole un masaje que me hizo vibrar de placer. Sin duda era un maestro del masaje.

Pero lo que más me sorprendió es que dirigió su boca hacía la mía, comiendo mis labios, pugnando su lengua por entrar en mi. De repente se apartó, se desnudó en menos de un segundo para volver a masajear mi polla con una mano y con la otra la suya.

¡Que gozada! Fue tan de impresión que cuando lo recuerdo aun me excito. Hasta ahogamos los jadeos para que no se oyesen en la clínica y montar un escándalo.

Nos corrimos con ganas, derramándonos sobre mi piel. Se subió a la camilla, y tumbado sobre mi volvimos a besarnos. Nos pusimos de lado para conversar. Así supe que le gusté desde que entre por la puerta, que cuando me desnudé se arrepintió de habérmelo propuesto, que a muchos ha tenido que enviar a casa, porque hay hombres que creen que dar un masaje desnudo equivale a sexo. En cambio mi silencio, mi falta de proposición sexual le calentó aún más, y al final decidió jugársela. Aquella vez le salió bien, y a mi también porque sin esperar nada, me marche bien relajado y contento.


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Las fotografías proceden de Internet, y no se cita al autor por no indicarse en el lugar de origen su autoría y procedencia.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Mojados de deseo


Hace frío en la calle. El invierno nos ha envuelto mientras las hojas caen aún de los árboles. Las montañas nevadas blanquean el fondo de la ciudad. Miraba por la ventana contemplando el gélido día cuando he recibido tu esperada llamada. Estás ya en la ciudad.

Ansío tanto encontrarme contigo para unir mis labios con los tuyos, que corro en tu búsqueda. Apenas logro abrir la puerta de la casa. Me siento nervioso. Demasiado tiempo sin vernos, sin abrazarnos, sin sentirnos. Oigo el sonido del agua caer en la ducha. Entró en el baño y allí te veo, mojado, deseado, invitándome a unir nuestros cuerpos.

La ropa cae con precipitación de mi para unirme contigo, para recorrer con nuestras manos los caminos aprendidos entre el deseo y el afecto.




El agua caliente inunda sentimientos, placeres nunca olvidados. Recorre nuestras bocas, nuestros pechos, hasta enredarse en los vellos. Se hace fácil sorber, mimar, gozar. El placer se confunde en nosotros sin saber de donde es o de donde nace, porque surge a la vez de nuestros deseos.


Siento como el agua nos moja con anhelos, como nos hace vibrar entre suspiros y jadeos. 

Me estremezco cuando el agua te llena con mi cuerpo.



























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viernes, 15 de noviembre de 2013

¿Complejo vivir así?



Como pasa el tiempo! Tan rápido que hay días que uno no tiene ni tiempo para escribir en el blog. No es por falta de ganas, ni temas de los que hablar. El trabajo que me lleva un tanto liadillo estas semanas. La verdad es que se echa de menos el contacto con vosotros, con mis amigos del otro lado.

Lo que si he podido hacer en estos días es escaparme unos minutos para leer vuestros mails. Me ayudan en mi camino, pues son fruto de experiencias vividas, unas con calma y sosiego, otras con algún que otro vaivén. Entre esos mensajes he recibido algunos de amigos que después de vadear en la bisexualidad, se han inclinado con el paso del tiempo por ser abiertamente gays. Ellos se preguntan si no estaré en ese mismo camino. Creo que es una pregunta que se hacen muchos bisexuales, pero también creo que la respuesta está en cada uno de nosotros. No es un hecho generalizable, ni tampoco creo que la bisexualidad sea un paso hacía la homosexualidad.

En estos momentos me defino como bisexual. Si!, ya lo sé, a mi tampoco me gustan las etiquetas, pero es para aclararnos y no prestar a confusión. Al aceptarlo mi vida cambio. Ahora me siento relajado, sin prisas por tener el abrazo de un hombre, más bien casi sin ganas. Soy feliz al lado de mi mujer y, aunque parezca egoísta, mi conciencia esta calma, porque es mi único amor. Algunos pensareis que de una forma u otra la engaño con este blog, conversando con vosotros, o tomando un café con algún amigo. En cambio, para mi es una forma de canalizar mi parte bisexual, de esa forma puedo entregarme a ella con mayor pasión y amor, sin pensar en nada más que en nosotros, en lo que nos une y anima a vivir cada día.






Me encanta el abrazo de un hombre, pero no podría vivir ahora sin su abrazo de mujer, sin perderme en sus interioridades, sin su amorosa mirada, sin su caliente cuerpo, sin sus ondulantes placeres. Por eso he dejado de abrazar a otros para abrazarla solo a ella. Por eso este blog me ayuda a abrazar solo desde la red.


¿Complejo vivir así?  En ocasiones lo es, pero entonces pienso en lo que la amo, y todo se vuelve más fácil. He aprendido a vivir el presente con las miras puestas en un futuro a su lado. No sé lo que pasará mañana, pero si lo que quiero hoy.



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miércoles, 30 de octubre de 2013

Apasionados besos




Al fin desnudos frente a frente. Nos miramos con arrobo pero con deseo, mi mano abarca tu nuca atrayéndote hacia mi boca mientras con la otra sopeso esos huevazos que tanto me gusta acariciar, sobar, lamer....




Ahora los sostengo entre mis manos sintiendo su peso, su placer de hombre...












Besame, quiero sentir tu lengua lamiendo mi boca, mi cara, mi cuerpo. Quiero ser tuyo, y que tu seas mío....









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lunes, 21 de octubre de 2013

Erótica ternura


Hay instantes que encierran mil momentos de placer. Hay soplos que llenan de eroticidad el aire señalando el camino de goce. Hay segundos que se convierten en encendido tiempo, de los que dejan perenne huella en nuestros sentidos.


Tomar el fruto de la piel para degustarlo en el hueco de la boca, erotizando el aire, es más sexual que muchas imágenes explicitas. Eso es lo que me ha pasado al mirar por esta ventana a un hombre y a una mujer abrazados, sorbiendo sus instintos desde la ternura que proporciona el amor.

No cuesta adivinar lo que seguiría. ¿O si? porque muchos pueden ser los caminos por los que caminar. He tenido la suerte de vivir muchos momentos así, de los que el tiempo se detiene y uno disfruta placenteramente de la compañía de la persona amada, solo sintiendo su latido, su cercanía, su amor. Esos momentos son un tesoro que vale la pena guardar.


Ama tus emociones, tus sentidos, tus afectos. Estremécete en los brazos de la mujer amada, del hombre amado, del amigo/a, del amante. Haz de esos segundos, eternos caminos de primavera.

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viernes, 18 de octubre de 2013

Momento bañador fuera




Hace calor. Días templados que parecen anunciar la primavera y no el otoño. Hace calor. Tanto, que he decidido ir a la playa para gozar de la libertad en cuerpo y mente. Porque cuando voy a la playa no solo dejo en libertad a mi cuerpo para que el sol lo acaricie entre espumas de sal y agua, también dejo vaciar mi mente para llenarla de soplos de vida.

No se a vosotros, pero me encanta llegar, buscar un sitio apropiado e iniciar el ritual playero. Primero me descalzo, clavo la sombrilla en la arena y dejo la mochila a la sombra para que el agua no se caliente. Extiendo la toalla según la hora solar y, entonces viene lo mejor, quitarse la camiseta y por ultimo el pantalón corto o bañador. Es el momento más mágico del día, o al menos para mí. Es sentir la autentica sensación de libertad. Liberarse de la opresión de la ropa. Sentirse todos por igual, sin ropa que nos pueda identificar por una marca, un color o una moda.

Al igual que me gusta ese momento en mi, he de reconocer que en ocasiones me atrae mirar a los demás como se comportan en ese preciso instante. Intento adivinar si llevan ropa interior o que se van a quitar primero. Pero lo mejor es cuando se llevan las manos a la cintura y ¡zas! bañador, boxer, slip…. se deslizan con precisión hacía la arena, salvados de su contacto por unas manos hábiles que lo rescatan, doblan y guardan en las mochilas o bolsas de playa. El cuerpo se libera de toda trampa textil para sentirse en plenitud.



Por ahora, ese momento no ha ido más allá, es decir, nunca me ha excitado verlo o he pensado en algo más que no sea lo que os he contado. Algún día puede que me turbe mirar a alguien, que me guste más el goce del cuerpo desnudo que el del momento de la liberación. Quien sabe, pero… ¡para que poner pensamiento donde no hay intención!. 

Me gusta el momento bañador fuera. Esta mañana lo he hecho en la playa para mi goce. Si a alguno le ha gustado mi momento, me alegro haberlo compartido con el.



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jueves, 17 de octubre de 2013

El hombre se desnuda en el Museo de Orsay


A la exposición del otoño de 2012 celebrada en Viena sobre el desnudo masculino le sigue esta de uno de los museos mas emblemáticos de París. No es habitual encontrar exposiciones de este tipo, aunque si de desnudos femeninos. Tal vez ese sea el motivo de que se hayan hecho eco los medios de comunicación de medio mundo de ambas exposiciones.

La Vie Active,  obra del artista alemán Arno Breker. / I. Langsdon (Efe)





La muestra de París estará abierta hasta el dos de enero de 2014. Masculino/Masculino profundiza en la desnudez masculina en el arte con su propio fondo y préstamos de colecciones públicas francesas. En total son 180 obras que repasan el cuerpo masculino desde 1800 hasta la actualidad.

La desnudez masculina formó parte, durante mucho tiempo, de las bases de la formación académica del siglo XVII al XIX y constituye una línea de fuerza de la creación en Occidente.

La muestra ambiciona profundizar, en todas las dimensiones y sentidos de la desnudez masculina en el arte. Para dar a entender la especificidad masculina del cuerpo, la exposición ha optado por la sucesión de temas nodales que muestran la evolución de los cánones estéticos heredados de la Antigüedad y su reinterpretación en las épocas neoclásica, simbolista y contemporánea, en una glorificación cada vez mayor del héroe, la fascinación realista por la revelación del cuerpo en toda su verdad, la desnudez como realización del cuerpo en la naturaleza, la condenación del cuerpo y la expresión del dolor y, por fin su erotización.



Pintura, escultura, artes gráficas y, por supuesto, fotografía nos acercan la belleza de un cuerpo desdeñado por la sociedad durante años y apreciado por el mundo contemporáneo.

Así mismo, la exposición desvelará otras filiaciones, plásticas o intelectuales, mediante obras de artistas famosos como Georges de La Tour, Pierre Puget, Abilgaard, Paul Flandrin, Bouguereau, Hodler, Schiele, Munch, Picasso, Bacon, Mapplethorpe, Freud o Mueck, a la vez que reserva sorpresas como el San Sebastián del mexicano Ángel Zarraga, Les Bains mystérieux (Los Bañosmisteriosos) de De Chirico o el arte erótico de los americanos Charles Demuth y Paul Cadmus.

Eadweard Muybridge (1830-1904): Lucha de dos hombres desnudos, 1887. © Musée d’Orsay, dist. RMN / Alexis Brandt


martes, 15 de octubre de 2013

El placer de mirar



El placer se da de muchas formas y se ofrece en otras muchas más. No os preocupéis, no pretendo confundiros, ni convertiros en voyeurs. Es más, no lo soy. Me parece formidable que haya gente que le guste mirar como los otros gozan del placer, pero a mi me gusta disfrutar de la piel del otro, de mi piel. Aunque cuando uno está solo se hace agradable mirar aquello que nos deleita, incluso hasta erizarnos la piel.



Entonces se hace preciso apacentar nuestros sabores con un hombre cumplido en masculinidad. Encandila acariciar sus vellos enredándose en ellos, presionar sus pezones, o deslizar la mano hacia el ombligo para perderse en sus genitales. Sentir como crece en tu mano su pene al igual que crecen sus gemidos. Hacerlo tuyo para que llene tu piel de sus sentidos.

El placer de mirar alegra el momento. ¡Disfrútalo!.























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viernes, 11 de octubre de 2013

Mírame a los ojos y sonríe



Si me mirase hoy al espejo seguro que me vería reflejado en esta foto. No me seáis mal pensados, que no soy nada narcisista. No me refiero a la estética, a su belleza, sino a la alegría que irradia el modelo. Está feliz, es un hombre que se muestra complaciente con lo que hace, en su caso posar para el fotógrafo. En el mío, estar contento con lo que hago.

Hace meses que decidí comenzar el día con una sonrisa. Por la noche al acostarme, dejaba los problemas en otras manos. De esa forma me levantaba alegre, alborozado, satisfecho. Y lo sigo haciendo.

No hay nada como encontrarse a gusto consigo mismo. Márcate pequeñas cosas cada día, y cuando las cumplas verás como te sientes feliz.

Hoy quiero compartir con vosotros mi sonrisa abierta, espero que os contagiéis de ella. Hacedla vuestra y riamos juntos, pletóricos, jubilosos por ser como somos. ¡Los seres más sublimes del mundo!. Mírame a los ojos y sonríe, que yo lo hago cuando te miro.

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Las fotografías proceden de Internet, y no se cita al autor por no indicarse en el lugar de origen su autoría y procedencia.

jueves, 3 de octubre de 2013

Abrazo de piel




Uno de los seguidores del blog me ha hecho llegar esta mañana tan hermosa fotografía, y digo hermosa por lo hermoso del momento. Sin duda, hay imágenes que nos hablan para contarnos su historia. Esta lo ha hecho para deleite mío, adentrándome en el roce de sus pieles. No se si os habrá contado a vosotros la misma historia, tal vez sea diferente, pero sé que en el fondo es apasionada y limpia. Porque desde el afecto del amigo todo se envuelve en el respeto más absoluto.

Dijo que su primer encuentro fue con olor a mar. Me contó que hablaron durante horas mirando su azul desde la atalaya, contándose la incertidumbre, la desazón pero también las ganas que les causa amar a una mujer y la necesidad de abrazar a un hombre.

Por un segundo parecía que uno hablaba al otro palpitante, con la cara libre. Y le decía: Antes de despedirnos te pedí un abrazo y me dijiste que lo estabas deseando. Nos fundimos en un solo hombre y los labios se acariciaron.

Era tu primer abrazo de hombre, y al oído me hablaste para decirme que ahora necesitabas un abrazo de piel. Tu mano bajo hasta la cremallera para deslizarla en mi hombría. Fueron segundos que me consumieron de ganas. Pero, sabíamos que no era el momento, ni el sitio, por lo que decidimos dejarlo para vivirlo con tiempo. Antes de despedirme tus dedos besaron lo vellos de mi brazo para decirme que así querías sentir mi piel.

Aquel día nos encontramos en la habitación de un hotel. Me esperabas desnudo para sentir cuanto antes mi cuerpo pegado al tuyo. La ropa me abandonó con ansía. Tus manos la sacaron de mí con hambre aprendida. Llegó el abrazo de piel. Tu piel coqueteando con la mía, la mía mimando la tuya. Piel con piel recorriendo los senderos del placer, abandonándonos a sentirnos, a gozarnos.

Sobre la cama me pediste abrazarme por detrás, dejando en el cuello tu beso, tomando mi virilidad en tu mano para sentirme en plenitud. Decías al oído que estabas encantado por sentir piel con piel, por encontrar ansiadas respuestas a la desazón de una pregunta. Aquella mañana encendimos nuestra pasión con la llama del deseo.

Al relatarme su historia un escalofrío de esperanza, anhelo y avidez ha recorrido mi cuerpo, deseando algún día vivir un momento tan hermoso.

Puede que algún día llegue, quizás más pronto de lo que piense. Entre tanto venga, o si no lo hace, seguiré escuchando las historias que me cuenten aquellas imágenes que captaron momentos de vida desde la sagaz mirada de una cámara.


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